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man born blind 2In today’s gospel there is a development in the thought of the man born blind and in his proclamation of who Jesus is. It is important to note that just as the questioning the man faces increases, just as his social supports fall away and just as the pressure on him gets heavier – the man’s knowledge of who Jesus is and his proclamation of who Jesus is increases.

When his neighbors asked who had healed him, the man born blind responded that it was the “man called Jesus” who had healed him. The man did not even know where Jesus was.

Brought before the Pharisees and facing both their authority and the debate among themselves regarding the righteousness of Jesus, the man born blind says, “He is a prophet.”

The Pharisees in their authority summon the man’s parents and question them. In their fear, the parents back off by saying, “Ask him, he is of age; he can speak for himself.” Now imagine that. The man’s own parents back away. The man is totally on his own before the powerful.

This time the Pharisees have no debate among themselves. They have convinced themselves that Jesus is a sinner and they want to force this man to admit it also. They ridicule the man. They seek to strip away any dignity he has. But in the face of this the man goes even further in his proclamation. “It is unheard of that anyone ever opened the eyes of a person born blind. If this man were not from God, he would not be able to do anything.” Jesus “is from God” the man boldly proclaims and we are told that the Pharisees “threw him out”. That is more than just getting tossed from the meeting. That is ostracization. The man is ostracized both by his refusal to denounce Jesus as a sinner and his boldness in proclaiming Jesus to be from God!

But it does not end there. Jesus seeks the man out and in their encounter Jesus asks the man if he believes him to be the Son of Man – a term used for the expected Messiah. The man makes his fullest profession of faith when he says, “I do believe, Lord,” and he worshipped him.” The man proclaims Jesus as Lord and he worships him. Only God is to be worshipped and by this act the man proclaims Jesus to be God.

There are many truths to this gospel passage but I believe a truly important truth for our day and time, as the world is facing what we are facing, is this: Jesus is always more than the pains, struggles and persecutions that we might have to endure. Jesus is more than the suspicions of the neighbors. Jesus is more than the pressure and ridicule of the powerful of this world. Jesus is more than the falling away of our support systems. Jesus is always more because Jesus is God!

And not only is Jesus more than all of this, Jesus is willing to seek us out, to find us. Jesus reveals that God is God for us! The God who is always more than what life can throw at us is also the God who loves us and who seeks us out.

This is our hope and it is the hope that endures.

En el evangelio de hoy hay un desarrollo en el pensamiento del hombre ciego de nacimiento y en su proclamación de quién es Jesús. Es importante señalar que a medida que aumenta el cuestionamiento que enfrenta el hombre, así como sus apoyos sociales se desvanecen y cuando la presión sobre él aumenta, el conocimiento del hombre de quién es Jesús y su proclamación de quién es Jesús aumenta.

Cuando sus vecinos preguntaron quién lo había sanado, el ciego respondió que fue el “hombre llamado Jesús” quien lo había sanado. El hombre ni siquiera sabía dónde estaba Jesús.

Fue llevado ante los fariseos y enfrentando tanto su autoridad como el debate entre ellos acerca de la justicia de Jesús, el ciego dice: “Él es un profeta”.

Los fariseos en su autoridad llamaron a los padres del hombre y los interrogaron. En su miedo, los padres retroceden diciendo: “Pregúntenle a él, ya es mayor de edad; él puede hablar por sí mismo “. Ahora imaginense eso. Los propios padres del hombre retroceden. El hombre está totalmente solo ante los poderosos.

Esta vez los fariseos no debaten entre ellos. Se han convencido de que Jesús es un pecador y quieren obligar a este hombre a admitirlo también. Se burlan del hombre. Buscan quitarle toda la dignidad que tenga. Pero ante esto, el hombre va aún más lejos en su proclamación. “Jamás se había oído decir que alguien abriera los ojos a un ciego de nacimiento. Si este no viniera de Dios, no tendría ningún poder “. Jesús “es de Dios”, el hombre proclama audazmente y se nos dice que los fariseos “lo echaron fuera”. Eso es más que simplemente ser expulsado de la reunión. Eso es ostracismo, aislamiento o exclusión ¡El hombre está condenado al aislamiento, tanto por su negativa a denunciar a Jesús como pecador, como por su valentía al proclamar que Jesús es de Dios!

Pero no termina ahí. Jesús busca al hombre y, en su encuentro, Jesús le pregunta al hombre si cree que él es el Hijo del Hombre, un término usado para el Mesías esperado. El hombre hace su más completa profesión de fe cuando dice: “Sí creo, Señor”, y lo adora “. El hombre proclama a Jesús como Señor y lo adora. Solo Dios debe ser adorado y por este acto el hombre proclama que Jesús es Dios.

Hay muchas verdades en este pasaje del evangelio, pero creo que una verdad realmente importante para nuestro día y tiempo, ya que el mundo enfrenta lo que estamos enfrentando, es esto: Jesús siempre es más que los dolores, las luchas y las persecuciones que podríamos tener que soportar. Jesús es más que las sospechas de los vecinos. Jesús es más que la presión y el ridículo de los poderosos de este mundo. Jesús es más que la caída de nuestros sistemas de apoyo. ¡Jesús siempre es más porque Jesús es Dios!

Y no solo es Jesús más que todo esto, Jesús está dispuesto a buscarnos, a encontrarnos. ¡Jesús revela que Dios es Dios para nosotros! El Dios que siempre es más de lo que la vida puede arrojarnos es también el Dios que nos ama y que nos busca.

Esta es nuestra esperanza y es la esperanza que perdura.